¿Volver a lo normal? 3



Normal es estar donde estamos. Parece una perogrullada, pero no lo es. Demasiadas veces vivimos en el futuro deseando lo que no tenemos, o sufriendo por lo que podemos perder en él, de forma que no alcanzamos a vivir plenamente lo que sucede en cada momento. Demasiadas veces vivimos de lo que no pudimos ser o de lo que la vida nos robó con sus golpes, dejando escapar las posibilidades que nos ofrece el aquí y ahora que somos. Demasiadas veces estamos realizando una labor con el teléfono en la mano como si necesitáramos que nos contaran algo que está pasando en otro sitio pues parecería no ser suficiente lo que podemos vivir en el espacio y en la tarea en la que estamos inmersos.
En este sentido, hemos de aprender a desenredar el presente de las zarzas del futuro, del pasado y de lo distinto de cada momento (sea el futuro inmediato del fin de semana o el pasado cercano de una mala contestación sufrida, o lo distinto sea mi querido grupo de wasaps). Cada día tiene su afán, cada hora tiene su tarea y su gracia, cada momento posee su peso de vida, y también su pesadez y sufrimiento del que no se puede uno escapar. Lo cual no significa que no haya que prever o programar la vida en algún sentido o intentar aminorar las fatigas del presente.
Dios nos invita a no volver la vista atrás porque tenemos el peligro de sembrar nuestro presente con su sal y hacerlo infecundo dando vueltas a lo que podría/debería haber sido y no es o a lo que ya no será más. Y solo nos invita a mirar el futuro si es para afrontar el presente con esperanza. Y nos invita a reconocer todo labor como una invitación concreta a dar de sí. Solo el amor a lo que está y quién está aquí y ahora ante nosotros, sea lo que sea y sea quien sea, nos enseña la gracia de la vida y la paciencia que necesita. Yo soy el que soy (en un ahora siempre presente). Estoy contigo. El tiempo es ilimitado, el espacio infinito pero tú solo tienes este momento para ser fiel a ti y a Dios. Así pues, estate a lo que estás, pues solo así verás brotar la vida en sus posibilidades concretas.


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