No me parece nada fácil interpretar el texto de las bienaventuranzas y eso que quizá con el padrenuestro y algún otro texto neotestamentario define la esencia del cristianismo. Pero además creo que, si damos por supuesto que las entendemos, seguramente es porque obviamos su significado de fondo dejándolas pasar como si fuera una palabra más en la historia, de las que se lleva el viento porque no arraigan en la carne. Quizá solo podría explicarlas el Señor y los que, en esas situaciones que apuntan, se sienten bienaventurados. Los demás, realmente, ¡qué sabemos! Y, sobre todo, ¿es que queremos saber? Yo creo que cuando Jesús las pronunció estaba describiendo la realidad concreta que veía a su alrededor en los que se confían a él. La realidad de la gente que se dejó envolver en su pobreza y en su tristeza por la cercanía de Jesús, que se convertía en un espacio de vida donde los bienes se compartían y los penas se sobrellevaban juntos, y donde todos se reconocían enriquecidos (no solo es...