Entradas

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO (Ex 22, 20-26; Sal 17, 2-4.47.51;1Tes 1, 5c-10; Mt 22, 34-40)

Imagen
El amor a Dios, antes de ser un mandamiento, es el sentimiento natural hacia él cuando uno reconoce que todo lo que es proviene de sus manos, que todo lo que está quebrado en su vida tiene en él su restaurador, que todo lo que no termina de cumplirse en nuestra historia anhelante de plenitud tiene en él una promesa de vida eterna. Amarle es responder a su amor, es dejarse llevar por un sentimiento de gratitud tan sobreabundante como la vida que él nos regala. Pero ¿por qué es un mandamiento? Pues porque lo que nos da no siempre es visible, experimentable, reconocible en medio de un mundo ambiguo, injusto y, demasiadas veces, cruel sin que entendamos porqué. Amarle es, entonces, obligarnos a mirar y actuar en el mundo con esperanza viviendo una verdad que está en construcción. Por otra parte, el amor al prójimo es la manera de sacar de nuestro interior lo mejor que allí está sembrado. No para conseguir algo, como cuando uno utiliza sus talentos para ganarse la vida, sino por el simple h...

DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO (Is 45, 1. 4-6; Sal 95, 1-10;1Tes 1, 1-5b; Mt 22, 15-21)

Imagen
Señor, alumbra mi corazón para que entienda los caminos del evangelio y haz que tus palabras no se queden solo entre mis pensamientos, sino que alcancen a ser el impulso confiado de mis pasos” . Demasiadas veces nos quedamos dando vueltas a ideas sobre la vida sin percibir que la vida no es para pensarla, sino para vivirla (aunque necesite ser pensada). También nos pasa esto con el evangelio. Por eso, de cuando en cuando, hoy lo hago yo, debemos pararnos y decirnos a nosotros mismos que no basta con meditar el evangelio, sino que debe ser llevado a la vida, que el evangelio busca hacerse confianza en medio de las oscuridades, fuerza para nuestra debilidad, compasión en nuestras relaciones, tabla de discernimiento en nuestras decisiones, esperanza en nuestros fracasos, libertad frente al conformismo. Sin esto no será realmente evangelio para nosotros. Por eso, hoy he querido dejar constancia de una oración que predispone mi corazón y el tuyo, si quieres, a acoger el evangelio como Vida ...

ORACIÓN (Fiesta de Santa Teresa de Jesús)

Imagen
 

DOMINGO XXVIII (Is 5, 1-7; Sal 22, 1-6; Flp 4, 12-14.19-20; Mt 22, 1-14)

Imagen
Jesús se da cuenta de que su ofrecimiento de un sitio en el Reino de Dios no es tenido en cuenta por amplios sectores del pueblo de Israel, en especial, por los más ricos y poderosos. Esto es lo que refleja la parábola del evangelio de hoy. Podríamos preguntarnos cuál es la razón de que tantas veces no percibamos que, en Jesús, Dios mismo abre la puerta de su vida plena, de su vida eterna, de su vida llena de vida. No lo dice claramente la parábola, aunque lo sugiere. Parecería que los bienes concretos que recibimos de Dios tienen más poder de atracción sobre nosotros que el ofrecimiento de su propia vida. Nos pasa como a esos niños que no caen en la cuenta de que detrás de todo lo que tienen y les hace felices, está la preocupación y el esfuerzo y el amor de sus padres para que lo tengan, y que lo preferible sería, entonces, tener siempre cerca la fuente de toda riqueza y no en la riqueza misma, tener siempre cerca la verdadera riqueza que son sus padres. Quizá sea esta la razón por l...

EN LA FIESTA DE SAN FRANCISCO (Pequeña meditación poética)

Imagen